Associació Catalana per a la Integració del Cec

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Taula rodona: Héctor Cuesta. Lletrat de l’assessoria jurídica de l’Ajuntament de Madrid

Muchas gracias Joan, y muchas gracias a ACIC por haberme invitado a contar mi experiencia en la integración en el mundo laboral, que según parece es única en España.

Yo primeramente os voy a contar un poco cómo llegué a ser letrado de la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Madrid y después haré unas breves reflexiones sobre lo que considero yo que tiene que ser la integración laboral de las personas ciegas.

Mi problema de ceguera es un problema de nacimiento aunque fue un proceso degenerativo. Yo vi hasta los catorce años, más o menos. Siempre cursé todos los estudios, la educación básica, el BUP, el COU y la universidad en escuelas normalizadas, ordinarias o como lo queráis denominar. Cuando terminé la carrera en la Universidad de Alcalá, acabé derecho y entonces, se planteó la disyuntiva de qué hacer, seguir en la universidad haciendo el doctorado, investigación y dedicarme a la docencia allí en la Universidad, cosa que descarté. Primero porque hacer una tesis doctoral son bastantes años y muchas veces, para poderte dedicar a la docencia en la universidad tienes que pasar más pruebas, transcurren muchos años y a lo mejor no encuentras la satisfacción que tú buscas en el trabajo. Luego otra opción era el ejercicio libre de la profesión de abogado. Yo vivía entonces en una ciudad bastante pequeña, que era Guadalajara, y como vulgarmente se dice: el pescado estaba vendido en estos temas, porque había cuatro despachos de toda la vida e intentar meter la cabeza uno nuevo y encima que no ve, resultaba bastante complicado. Entonces esta opción estaba descartada. Una tercera opción era el tema de la oposición y dentro del mundo del derecho se puede optar a bastantes oposiciones. Hay algunas a las que no dejan presentarnos, no voy a entrar ahora mismo a porqué si o porqué no, hay razones que te inclinan a decir pues llevan razón y otras que no. Por ejemplo judicaturas, registradores, notarios, eso no nos dejan presentar. Luego hay otras tantas que sí, como letrado de las distintas administraciones públicas, técnicos de todas ellas, el TAC y otras cuantas. Yo cuando estuve estudiando la carrera estuve en un curso de prácticas jurídicas en los juzgados de Plaza Castilla en Madrid y me acuerdo que dijo un juez: “vosotros hacéis las oposiciones más difíciles que hay porque tenéis más posibilidades de aprobar porque se presenta menos gente”. Entonces hay menos competitividad y tú si te lo estudias y te lo sabes tienes más posibilidades de aprobar que en una oposición que se presenten 30.000, porque si se presentan 300 pues es mucho más fácil aunque haya menos plazas. Porque la ratio opositores vs número de plazas es más pequeña. Entonces yo dije, pues me voy a presentar a abogado del estado. Cogí un día el cercanías a Madrid y me presenté. Primero busqué preparadores, ya que en aquella época, que era el año 98, internet no era lo que es ahora; llamé a los preparadores, concerté citas, me presentaba en los diferentes ministerios donde estaban. ¡Y sorpresa! ¿Y tú como estudias? ¿Y cómo lo vas a hacer? Contando el mismo rollo a los que fui a ver, que ya nos lo sabemos. Al final me incliné por uno, como no conocía a ninguno, pues al que decidió mi intuición personal. No aprobé, estuve cinco años y algo y no aprobé. En el año 2004 fue la última vez que me presenté para abogado del estado. El opositor, ya sea discapacitado o no, es muy cabezón y una vez empiezas algo, como era mi caso, abogado del estado, tú quieres sacar abogado del estado a toda costa, aunque te tires 20 años viviendo de tus padres y opositando. Entonces me quitaron la idea de la cabeza y me cambié de oposición y me cambié a letrado de la comunidad de Madrid. Pero no me dio tiempo a presentarme porque primero salió la de letrado de la asesoría jurídica del ayuntamiento de Madrid. Era una oposición que hacía 40 años que no se convocaba, desde el año 66 y esto fue en octubre del 2004. Salieron 12 plazas, una para discapacitados, pero era una oposición desconocida, yo no sabía ni que el ayuntamiento de Madrid tuviera asesoría jurídica, ni que había letrados ni que había nada, ni los 11 compañeros que aprobaron conmigo. Nos presentamos 104-105, yo era el único discapacitado. No entré por el cupo de minusvalía, sino que entré por el ordinario, que luego cuando haga las reflexiones generales ya diré la razón porque no opté por el turno de discapacidad. Me presenté y di con un tribunal, sobre todo con una presidenta que utiliza bastante el sentido común en su vida diaria y entonces en el certificado de aptitud del que habéis hablado antes, le daba igual. Ella lo pidió por si lo necesitaba, por si había algún problema de impugnación de oposición, pero ella creía que yo podría hacer el trabajo igual que los demás. Superé los tres exámenes pero no los hice adaptados porque, para que os hagáis una idea, el primer examen era escrito y duraba cinco horas y tenías que desarrollar un tema. Entonces a mí me pusieron en un ordenador con el jaws y ya está. El segundo era oral, con lo cual allí estábamos en igualdad de condiciones todos. El tercero era también escrito y tenías que contestar una demanda. A mí me lo dieron en Word lo que les dieron a los demás en papel. Eran cinco horas en el mismo ordenador y mismo sistema que en la pregunta anterior. Así aprobé en diciembre del 2005 y empecé a trabajar en marzo del 2006. Yo vengo a desarrollar dos funciones fundamentales en la asesoría jurídica que son las que nos ponen la ley de capitalidad y de régimen especial de Madrid, que son las funciones contenciosas y las funciones consultivas.

Las funciones contenciosas, resumidamente, es la representación y defensa en juicio del ayuntamiento de Madrid y sus organismos autónomos. Básicamente, para que os hagáis una idea, son los que recurren las multas de tráfico… todas estas cuestiones que son el volumen principal. Un 80-90% de multas de tráfico, por haber cerrado la terraza cuando no la tienes que cerrar o haber hecho una obra sin licencia… Luego hay otras que se nos escapan que son de impugnación de ordenanza que es menor.

La función consultiva es un control, que en teoría hace un órgano independiente como es la asesoría jurídica aunque está integrada en una estructura administrativa de toda la administración municipal en materia de contratación, en materia de convenios, en materia de expedientes.

Yo he realizado las dos, actualmente estoy en funciones consultivas aunque también he tenido que hacer funciones contenciosas cuando ha sido necesario ya que hay mucho volumen de trabajo y somos pocos. Yo desarrollo mi trabajo con un ordenador con jaws, que es el revisor de pantalla con síntesis de voz que todos creo que conocemos o casi todos, que transforma lo que sale en la pantalla en voz y así lo oímos. Tengo una línea Braille también y un escáner. Realmente no tengo más adaptaciones porque no son necesarias para mi trabajo.

Pasando ya un poco a lo que son las reflexiones sobre la integración laboral y, abundando un poco en lo que creo que he entendido de mis predecesores, para que os hagáis una idea, voy a hablar de la integración laboral en la administración pública porque es lo que conozco al fin i al cabo.

Lo que nos ha dicho Ramón Solé sobre que se premia a las empresas que se presentan a los procesos de contratación de administraciones públicas y autónomas con más puntos si cumplen los porcentajes. Fijaos la contradicción que es que haya una imposición de que haya un 2% de trabajadores discapacitados en las empresas de más de 50 trabajadores, que es obligatorio y que si no lo cumples te tienen que sancionar, y luego premian a quien lo hace. Es una contradicción absoluta, es que eso denota la falta de política de integración laboral de personas discapacitadas en general que tiene la administración. Me da igual que sea la del estado, de la comunidad autónoma que de las entidades locales, ya me es lo mismo. Eso nos lleva a ver que la integración tiene que empezar por nosotros mismos y tener nosotros la voluntariedad de integrarnos, porque luego nosotros, voy a hablar como colectivo en general, muchas veces nos llenamos la boca de que queremos integración y que no nos dan oportunidades, pero luego realmente, el colectivo en sí, tiene que tener voluntad de integrarse. Yo creo que en ocasiones no, en muchas ocasiones no. Entonces, tiene que partir de nosotros mismos la integración.

Otro problema que ha apuntado Ramón Capdevila es el problema del entorno familiar que tenemos. En muchos casos existe la sobreprotección de la familia y te limita muchas veces la familia a hacer cosas que realmente puedes hacer y eso es un problema que si desde pequeñito tienes la discapacidad, luego es un lastre que llevas arrastrando toda la vida si no lo puedes superar, por tanto, eso limita mucho la integración laboral de las personas discapacitadas.

En cuanto a lo que os he dicho antes de los cupos, yo creo que en la administración pública, como entidad neutral que es porque no busca como un empresario el beneficio económico ni el lucro. El tema de los cupos debería estar bastante superado, porque el acceso a la administración pública se basa en los procesos de igualdad de discapacidad como dice la constitución y todas las leyes públicas en función de este país. ¿Qué ocurre? Ponemos un cupo y ya estamos diciendo que esas personas no son iguales, me da igual que sea discriminación positiva como en este caso, o negativa; pero a partir de esa discriminación positiva, estamos rompiendo una de las reglas fundamentales que es la igualdad. Si nosotros queremos la igualdad tenemos que luchar por lo menos para que en la administración pública no haya cupos de integración en el acceso a la función pública. El tema de los empresarios y de la empresa privada es diferente porque como he dicho buscan el beneficio económico y se tienen que concienciar que una persona ciega, en este caso, puede hacer el mismo trabajo, en las mismas condiciones y con el mismo rendimiento que una persona que no lo es. Pero eso ya es una labor de concienciación, entonces hay que estimular a la empresa privada a que lleve a cabo la integración laboral de las personas ciegas. Pero la administración pública que no busca ningún beneficio ni ningún lucro tiene que facilitar la integración a partir de la igualdad.

Gracias a todos por escucharme.

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